Cuáles son las diferencias entre la Inseminación Artificial y la Fecundación In vitro

Tratamientos de Reproducción Asistida hay muchos, pero sin duda la Inseminación Artificial y la Fecundación In vitro son los dos más utilizados, por lo que hoy hablaremos de sus principales diferencias.

11 DE mayo, 2018

Siempre dependiendo del caso y en base a los resultados de las distintas pruebas y estudios llevados a cabo por el especialista en reproducción asistida, será conveniente una técnica u otra. No se trata de que hay una mejor que otra, si no de aplicar a cada paciente la mejor para su caso y de esta manera aumentar las probabilidades de éxito. De ahí que en Fertty siempre insistamos en la importancia de un buen diagnóstico y acudir a un sitio especializado de confianza.

¿Qué es la Inseminación artificial?

La Inseminación Artificial es la técnica de Reproducción asistida más sencilla y menos invasiva, digamos que suele ser el primer paso cuando existen problemas de fertilidad, aunque como decíamos anteriormente dependerá de las causas y del estudio de cada paciente. Se lleva a cabo monitorizando o induciendo la ovulación de la mujer para depositar el semen en el interior de la cavidad, en el momento adecuado. Además el semen es previamente tratado en el laboratorio para mejorar su calidad.

Suele recomendarse a las mujeres que quieren ser madres sin pareja, a las parejas lesbianas (en este caso se utilizaría semen de donante), parejas heterosexuales jóvenes en las que el semen cumple con unos requisitos o cuando la infertilidad está causada por factor masculino leve.

Se realiza en la misma consulta y es un proceso indoloro que no necesita sedación. Es la opción más fácil y económica, aunque también es cierto que presenta una tasa de éxito más baja (de un 15 a un 20%).

¿Qué es la Fecundación In vitro?

La Fecundación In Vitro (FIV) consiste en extraer los óvulos de la mujer para realizar la fecundación en el laboratorio y después llevar a cabo la transferencia embrionaria. Es una técnica mucho más compleja que la Inseminación Artificial, ya que requiere la implementación de cirugía (la punción fonicular) realizada con una sedación leve. Existen distintas modalidades: FIV natural, FIV con donante de esperma o de óvulo, Método ROPA y con embriones congelados, entre las más habituales.

Es el tratamiento idóneo para mujeres o parejas en las que la infertilidad persiste después del primeros tratamientos más sencillos, también el caso de mujeres de edad avanzada, con trompas obstruidas, Endometriosis, con Síndrome del Ovario Poliquístico, parejas con infertilidad de origen desconocido, lesbianas o padres con enfermedades genéticas.

Además de más complejo, es también un tratamiento más costoso, pero registra mayores porcentajes de éxito, es la técnica más efectiva para conseguir el tan esperado positivo.