¿Influye el estrés en la fertilidad?

El estrés psicológico es un factor implicado en la infertilidad masculina y femenina.

13 DE septiembre, 2018

Actualmente consideramos el estrés como una faceta normal de nuestra vida y para muchos es una parte más del día a día. Pero aunque el estrés nos afecta a todos en algún momento, existe una gran variabilidad en el impacto que tiene en la fisiología de cada uno, incluido el impacto en la fertilidad.

Para algunas personas, el estrés psicológico es uno de los grandes factores que contribuye a la infertilidad tanto masculina como femenina. Aunque el mecanismo exacto que asocia el estrés con la infertilidad no se ha podido descifrar, diversos estudios tanto en modelos animales como en pacientes han mostrado que niveles altos de estrés pueden afectar a la capacidad de reproducción.

El estrés y la fertilidad femenina

El hipotálamo es una región del cerebro que regula tanto las respuestas al estrés como la liberación de las hormonas sexuales, lo que podría explicar la asociación del estrés y la fertilidad. Se han asociado altos niveles de estrés diario con una disminución de los niveles de estrógenos, progesterona y de la hormona luteinizante (LH), así como con niveles altos de la hormona estimulante del folículo (FSH). El estrés excesivo puede causar ciclos menstruales irregulares, anovulación (un ciclo menstrual dónde no se produce la liberación del óvulo) e incluso la supresión del ciclo menstrual (amenorrea). Por otra parte, cuando la glándula pituitaria se activa por el estrés, también produce mayores cantidades de prolactina, lo que puede provocar la ovulación irregular.

El estrés y la fertilidad masculina

La fertilidad masculina también se ve afectada por el estrés. En el hombre, la respuesta del hipotálamo y de la glándula pituitaria ante situaciones de estrés provoca una disminución de los niveles de testosterona que suprime la espermatogénesis. Individuos con estrés crónico producen un volumen menor de semen con una menor concentración de espermatozoides. Además la calidad de estos es peor, presentando anomalías tanto en la morfología como en la movilidad.

En un estudio que evaluó los efectos del estrés psicológico sobre las hormonas reproductivas masculinas y la calidad de los espermatozoides, se observó que los hombres que estaban significativamente estresados tenían niveles más bajos de testosterona y niveles más altos de  las hormonas FSH y LH que los hombres con niveles normales de estrés.

Además de estos efectos, el estrés también puede suprimir la libido y  causar disfunción eréctil, por lo que la fertilidad también se ve comprometida de esta manera.

El estrés  en parejas sometidas a tratamientos de fertilidad

Tanto la incapacidad de concebir como los propios tratamientos de fertilidad pueden suponer una carga adicional de estrés para la pareja y dificultar la obtención de unos buenos resultados. Esto podría llevar a algunas parejas a necesitar más ciclos de tratamiento para concebir, lo que a su vez aumentaría el estrés, entrando en un ciclo negativo que podría llevar a las parejas a abandonar el tratamiento. Por este motivo, es importante gestionar la reducción de estrés en parejas sometidas a tratamientos de fertilidad. Se han obtenido muy buenos resultados en pacientes propensos a la ansiedad, depresión y a altos niveles de estrés si se les proporcionaba ayuda psicológica durante los tratamientos de fertilidad.