¿Qué hacer si quiero ser madre pero no tengo pareja?

Qué duda cabe que hoy en día el número de mujeres que desean ser madres sin tener pareja está creciendo a pasos agigantados, según los últimos datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) 1 de cada 5 tratamientos de reproducción asistida los realizan mujeres que no tienen pareja.

04 DE enero, 2018

Qué duda cabe que hoy en día el número de mujeres que desean ser madres sin tener pareja está creciendo a pasos agigantados, según los últimos datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) 1 de cada 5 tratamientos de reproducción asistida los realizan mujeres que no tienen pareja.

La sociedad está cambiando y el concepto de familia evoluciona saliéndose del modelo tradicional, por lo que destinamos este artículo para esas valientes mujeres que se atreven a tener hijos sin pareja y aún no tienen claro cómo lograrlo. En Fertty entendemos la importancia de esta decisión y trabajamos cada día para que la futura madre se sienta segura, guiada y acompañada durante todo el proceso.

¿Qué tratamientos existen para tener un hijo sin pareja?

Gracias a los bancos de semen y a las técnicas de reproducción asistida es posible ser madre en solitario. Hay diversos métodos, a continuación explicaremos las principales:

Inseminación artificial con semen de donante

Es el tratamiento más frecuente en mujeres sin pareja masculina. Conlleva tres fases: preparación de la mujer, preparación de la muestra y la inseminación propiamente dicha. Primeramente se realiza un proceso de estimulación ovárica, esta fase dura unos 10-12 días. La muestra de semen se prepara en el laboratorio para seleccionar los móviles. Después se deposita dentro del útero de la mujer mediante una fina cánula para maximizar las posibilidades de embarazo. Es poco invasivo, rápido e indoloro. No requiere ningún tipo de anestesia y la tasa de embarazo en mujeres menores de 38 años es de alrededor de un 20%.

Fecundación In Vitro con semen de donante

A partir de los 38 años de edad es aconsejable llevar a cabo esta técnica frente a la de Inseminación artificial. La Fecundación In Vitro (FIV) es un proceso más complejo que el anterior y consta de cinco fases: estimulación ovárica, extracción de óvulos, fecundación con el semen del donante, incubación de 2 a 5 días y transferencia al útero de la mujer. Para el proceso de extracción se emplea sedación para minimizar las molestias, el último paso, es decir la transferencia es indoloro y no requiere anestesia.
La tasa de embarazo con este procedimiento es más alta, llegando a superar el 60% en mujeres de menos de 34 años.

Fecundación In Vitro con donante de esperma y de óvulos

Este tipo de fecundación es menos frecuente, pero se utiliza en situaciones en las que la mujer no genere óvulos o no quiera pasar por la fase de estimulación y extracción del óvulo. Este proceso acorta las fases, puesto que sólo requiere fecundación, incubación y transferencia y aumenta las probabilidades de embarazo considerablemente.