Inseminación artificial

Una proteína podría evitar los abortos de repetición

Con el tiempo podríamos ser capaces de desarrollar análisis de sangre en base a nuestros resultados para identificar los embarazos que podrían estar en riesgo

06 DE octubre, 2017
Un equipo de investigación de la University of Sheffield, en Reino Unido, han identificado  una proteína que participa en el desarrollo de la placenta humana y que también puede ayudar en la implantación de embriones en el endometrio. Este descubrimiento podría llevar a mejorar los tratamientos en el caso de  abortos involuntarios recurrentes y la preeclampsia, la mayoría diagnosticados como Síndrome no compatible con la vida.
El estudio, publicado en “Human Reproduction”  demuestra que la proteína llamada sincitina-1, es secretada en la superficie de un embrión en desarrollo, incluso antes de que se implante en el útero. Esto significa que es probable que desempeñe un papel importante en ayudar a los embriones a adherirse al útero, así como en la posterior formación de la placenta.
Desconocemos muchos de los factores sobre la implantación de los embriones en la cavidad uterina. Como comento a mis pacientes, “nosotros transferimos los embriones, pero son ellos los que se implantan”. Por ello, la información de este estudio es crucial para poder crear la situación óptima en el útero materno para la implantación del embrión.
Con ello, no solo se podrían reducir los abortos involuntarios recurrentes, también podríamos mejorar el crecimiento fetal intrauterino y evitar la preeclampsia. También se podría evitar el exceso de acretismos placentarios en el caso de una implantación embrionaria por exceso.

Según el Prof. Harry Moore, codirector de Centro de Biología de Células Madre de la University of Sheffield y uno de los autores del estudio, con el tiempo, podemos ser capaces de desarrollar análisis de sangre en base a nuestros resultados para identificar los embarazos que podrían estar en riesgo y también desarrollar terapias apropiadas. Sin lugar a duda, un gran avance. Como siempre digo, la clave en reproducción asistida es un buen diagnóstico.

Hasta ahora, se desconocía que la  proteína sincitina-1 fuese secretada principalmente en las células del embrión, llamadas células trofoblásticas polares, las que primero se adhieren a las células de la matriz llamadas células epiteliales endometriales.
El gen sincitina-1 es el resultado de una infección viral de nuestros ancestros primates hace 25 millones de años. ¡ Algo sorprendente ! El ADN viral se metió en el genoma de nuestros antepasados y se transmitió a través de la herencia y el gen implicado en la fusión del virus con las células para la infección fue cooptado y se convirtió en sincitina-1. Sin ella, los seres humanos probablemente no habrían evolucionado.
La clave está en que las células trofoblásticas que secretan sincitina-1 no sólo se fusionan -formando en el cuerpo una barrera fundamental para proteger el embrión- sino que también secretan nano-vesículas llamadas exosomas. Estos exosomas se comunican otras células de la madre para preparar el cuerpo para el embarazo. Si esto no sucede adecuadamente en las primeras etapas, es cuando surgen los primeros problemas en el embarazo.
¿Y qué aplicación práctica tiene este descubrimiento si sufres abortos involuntarios recurrentes? Por el momento y de forma directa, lamentablemente ninguna. Nos abre las puertas a la investigación con esta proteína.