Con la vitrificación de óvulos, tú eliges el momento de ser madre

Este tratamiento logra lo imposible: detener el tiempo y escoger el mejor momento para ser madre.

26 DE enero, 2018

Una de las técnicas más avanzadas de fertilidad es lo que se conoce como vitrificación de óvulos. Mediante este tratamiento se puede elegir el momento de ser madre sin riesgo de disminuir la fertilidad, es decir, se potspone la capacidad reproductiva de una mujer el tiempo deseado manteniendo las mismas características que en el momento de la vitrificación.

Puede haber numerosas razones para retrasar la maternidad, entre las más frecuentes se encuentran las de ámbito profesional, el no sentirse preparada o no tener una pareja con la que formar un proyecto de familia en esos momentos o también padecer una enfermedad como el cáncer cuyo tratamiento puede disminuir la fertilidad futura.

Independientemente de la causa por la que se busca aplazar el tener un hijo, la mujer de hoy en día puede decidir cuándo es el mejor momento para ser madre porque la decisión está ahora en sus manos.

A partir de los 30 años, la fertilidad de la mujer disminuye y va en descenso con el paso de los años. A partir de los 35 la probabilidad mensual de embarazo está tan sólo en el 15%. Es por ello que cada vez más hay mujeres que se plantean esta técnica antes de que la fertilidad empiece a disminuir. “La vitrificación permite conservar tus óvulos con la calidad y características de la edad que tienes al congelarlos”, afirma la Dra. Mónica Aura.

¿En qué consiste el proceso de vitrificación de óvulos?

Primeramente se lleva a cabo la estimulación ovárica mediante medicación, durante unos 8-10 días. El siguiente paso consiste en la extracción de óvulos, consiste principalmente en pinchar con una fina aguja los folículos ováricos a través de la vagina y aspirar el líquido interior para seleccionar los óvulos. El último paso sería la vitrificación de los óvulos en el laboratorio introduciéndolos en contenedores de nitrógeno líquido.

Se preservarán hasta que la paciente opte por su utilización sin importar el tiempo transcurrido. Llegado ese momento el procedimiento es sencillo, ya que se preparará el útero y se llevará a cabo una Fecundación In Vitro (FIV) para generar los embriones a implantar. En cuanto al embarazo no supone ningún riesgo adicional ni tampoco los niños tendrán mayores problemas de salud.

En definitiva, se aconseja llevar a cabo la congelación de óvulos entre los 25 a 37 años y si es antes de los 30 años, aún mejor. Este tratamiento logra lo imposible: detener el tiempo y escoger el mejor momento para ser madre.