Dra. Cristina Salvador

Se licenció en Medicina y Cirugía por la Universitat de Barcelona (UB) en 1990. Es especialista en Ginecología y Obstetricia desde el año 1996. En sus inicios en el mundo de la reproducción, realizó una estancia formativa en Medicina de la Reproducción-Aula Clínic, en el Hospital Clínic de Barcelona.

Idiomas: Español, Catalán, Inglés

En la actualidad, es coordinadora asistencial en Ginecología del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona. Responsable en la Unidad de Medicina de la Reproducción y Endocrinología Ginecológica y de la Unidad de Ginecología de la infancia y de la adolescencia.

 

Sus áreas de especial interés son la medicina reproductiva, la preservación de la fertilidad de la cual el estado español ha sido pionero en el año 2000 y la Ginecología de la infancia y la adolescencia.

 

Soy profesora en tres Másters de reconocido prestigio, el Internacional en Medicina Reproductiva Humana de la Universitat Autónoma de Barcelona, de Patología mamaria-senología de la Universitat de Barcelona y de Endocrinología del niño y del adolescente también de la Universitat de Barcelona.

 

Desde que me especialicé, intenté vincularme con las principales sociedades científicas tanto catalanas como estatales, con el objetivo de aportar mi grano de arena en la reproducción humana, formando parte de los diferentes grupos de opinión y colaborando en la elaboración de documentos de consenso y artículos de revisión. Formé parte desde su fundación del Grupo de endocrinología ginecológica de la Societat Catalana d’Obstetricia i Ginecologia. Fui miembro del Grupo de Interés en endocrinología ginecológica de la Sociedad Española de Fertilidad hasta el año 2011, y en la actualidad formo parte del Grupo de interés en Preservación de la Fertilidad. En el año 2014, decidimos afrontar un reto que fue organizar el XXX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Fertilidad. Fue una experiencia inolvidable, compartir la organización del congreso con excelentes profesionales y mejor amigos. Fue todo un éxito.

SABER MÁS

Cuando inicias el periplo de la residencia (MIR), de entrada todo te parece interesante, estás abierta a todas las oportunidades que te ofrece esta especialidad, hasta que realicé mi rotación formativa por medicina de la reproducción,  ahí sí que tuve claro que ese era el campo en el que me quería espacializar y en donde me iba a sentir más a gusto. Ayudar a las parejas a conseguir que su sueño se haga realidad me satisface enormemente y me hace sentir muy útil.

Cuando Juanjo y Miguel Ángel me propusieron trabajar con ellos, la verdad es que no me lo pensé dos veces, es más, yo ya había visualizado esa situación, era como un «déjà vu” . La posibilidad de trabajar en lo que realmente te gusta y además hacerlo con un grupo de amigos que son grandes profesionales, qué más se puede pedir!

Me gusta compartir con la pareja el plan terapéutico, implicándolos en la toma de decisiones, es así como creo que se genera un ambiente de confianza. Empatía, sinceridad , información y acompañamiento, son las claves del éxito.

Realmente sí, en la medicina personalizada todas son fuente de inspiración, unas por su complejidad desde el punto de vista médico, y otras por su perseverancia y resiliencia frente a las adversidades, lecciones de vida que te llevas a casa.

Siempre que me es posible, al aire libre y compartiéndolo con mi familia y amigos. El senderismo, la montaña en general, me dan mucha energía para afrontar los nuevos retos que nos propone el día a día. También me relaja mucho cocinar, poner mucho cariño a las propuestas culinarias y por supuesto compartirlas con buenos amigos.

Me considero sociable, accesible, transparente, y fiel a mis amigos. Debo decir en mi contra que en determinadas situaciones soy un poco rígida, me gustan las cosas de una determinada manera, soy consciente que la flexibilidad es una gran virtud, y la verdad es que intento mejorar este aspecto.